Begoña Vaquero

Begoña Vaquero

Hola, me llamo Begoña Vaquero Muñoz. En agosto de 1999 me diagnosticaron Leucemia Mieloide Crónica (LMC +) en la primera analítica de control, tras saber que estaba embarazada. Desde ese momento comenzó un cambio en mi vida inimaginable y el primer paso fue el  remitirme a la Unidad de Hematología del Hospital Virgen de la Arrixaca, donde me indicaron los pasos a seguir y después de numerosas pruebas confirmaron la enfermedad, sin ningún órgano afectado y asintomática.
Tras los pasos dados por el Dr. Leontino García, me informo de lo más conveniente para el estado en que me encontraba con respecto a la enfermedad y el proceso a seguir, dándome dos opciones a seguir; continuar mi vida con medicación a la espera de poder tener controlada la enfermedad o por el contrario lo que creía  mejor que era un trasplante de médula y empezar a dar los pasos encaminados a ello. Comencé el tratamiento con Interferón  y una aspirina infantil; y entré en REDMO, ya que tras las pruebas de compatibilidad ningún familiar era compatible. Después de despejar mis dudas con respecto al embarazo, por el tratamiento y un posible aborto en un estado más avanzado,continué con la gestación con el seguimiento en HUVA en la persona de Dr Lopez Sarmiento asesorados  por el Dr. Juan Luis Stegman del Hospital Universitario La Princesa de Madrid; el cual se hizo cargo de mi historia, porque, por entonces no se realizaban trasplantes no emparentados en Murcia.
Después de un exhaustivo seguimiento durante la gestación por parte del servicio de Tocología y Hematología de Murcia y Madrid, a la 37 semana deciden programar una cesárea por los posibles riesgos y mi deterioro.
El dia 30 de marzo de 2000 nace mi hija ( Lucía) sana y con un peso de 2,900 gr., lo había conseguido… luchar en mi vientre y contra la enfermedad, así mismo ”Solicité la donación del cordón umbilical” que se salía del protocolo usual. Unos meses más tarde, me confirman que habían encontrado donante,pero no uno,sino tres,esto era increíble,todo pasaba muy rápido.
Por compatibilidad, se decidió que mi donante fuese una norteamericana, mi hermana a partir de ese momento, además, me comentaron que el proceso para la recepción de la mèdula para mi trasplante iba a ser más lento por las leyes fronterizas de EEUU.
Tocaba esperar, pero ese agosto del 2000, comencé a ponerme enferma y ha tener una fiebre altísima (40º) que no remitía, teniendo que ingresar y mantener aislada. Durante 18 días no pudieron controlarla ni hacer que remitiera, teniendo también una reacción en la piel inusual enviando muestras al Instituto Microbiólogo de Majadahonda; el diagnóstico fue, que se estaba acelerando la enfermedad y había que trasplantar, tras remitir la fiebre se programó que para el 7 de Noviembre ingresara en el Hospital La Princesa.

Ingresada en aislamiento y después de varias sesiones de radioterapia y demás preparativos,el 17 de noviembre de 2000  llegó la médula y se realizó el trasplante,día 0, a partir de ahí fue ir contando días +1,+2 etc hasta 36 días,cuando obtuve el alta.

Durante muchos meses me desplacé de Murcia a Madrid; al principio semanal,quincenal,aumentando según mejoraba.Cuando volví a casa,no podía tener a mi hija,pues ella con 8 meses era un peligro para mi sistema inmunológico. Ella estaba vacunada y yo tenía que volver a vacunarme de nuevo.

Pasó el tiempo y fui recuperando la salud y mi ser, al año aproximadamente,aunque con muchos baches en el camino,siempre digo que a mí me tocó la lotería. Secuelas: cataratas, menopausia química, osteopenia, lesión hepática y continúo con revisiones anuales.

Doy las gracias a mi familia,por estar siempre conmigo en este duro camino, al Dr. Leontino García por ser un gran médico y mejor persona, a la Unidad de Trasplantes del Hospital La Princesa, al Dr. Stegman, Dr. de la Cámara, Dra. Figueras por su dedicación y a la Fundación Josep Carreras por hacerlo posible y por su incansable labor en apoyo a la investigación.
Mucha fuerza y esperanza a todos. Un saludo.


Begoña Vaquero Muñoz.

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