Ponatinib dosificación optimizada para reducir efectos secundarios

La aparición de imatinib como la terapia estándar para la LMC marcó el comienzo de una nueva era de tratamiento para parar el desarrollo de la LMC. Debido a la aparición de intolerancia y resistencia al fármaco, se promovió el desarrollo de nuevos inhibidores. Esto condujo a los inhibidores de segunda generación dasatinib, nilotinib y bosutinib. A pesar de todas las mejoras logradas, los inhibidores de primera y segunda generación son ineficaces contra la mutación BCR-ABL T315I.

Para superar este problema y mejorar aún más el efecto inhibidor, se desarrolló el inhibidor de tercera generación ponatinib. Se han lanzado varios ensayos clínicos para estudiar el efecto de ponatinib en el entorno clínico. En base a ensayos positivos de fase 1 y fase 2, se aprobó el uso de ponatinib para el tratamiento de segunda línea de la LLA LMC y Ph + en diciembre de 2012 en EE. UU y en julio de 2013 en la U.E. Los datos de seguridad de estos ensayos revelaron en particular un riesgo incrementado dependiendo de la dosis para eventos oclusivos arteriales graves bajo tratamiento con ponatinib.

Ensayos adicionales investigan dosificación optimizadas para reducir los efectos secundarios al tiempo que mantienen la actividad clínica en la LMC y evalúan la actividad potencial del medicamento en otras neoplasias malignas. En conclusión, ponatinib ha demostrado ser un potente inhibidor de BCR-ABL, que exhibe actividad clínica tanto en BCR-ABL de tipo salvaje como en LMC mutante, incluida la mutación T315I resistente a ITK’s. Ponatinib debe usarse con precaución monitorizando y siguiendo de cerca el riesgo cardiovascular. A pesar del fallo previo de ITK de 1ª y 2ª línea, los pacientes con LMC en fase crónica pueden lograr remisiones sostenidas usando este medicamento, lo que ofrece una importante opción terapéutica en el tratamiento de la Leucemia Mieloide Crónica.

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