de Leucemia Mieloide Crónica

"Nada es imposible y enfrentar esta batalla junto a compañeros de experiencia hace que sea más fácil vencerla" – Yasmín.
En 2018, mientras se preparaba para las oposiciones a la policía le hicieron unas pruebas médicas que le enfrentaron con una dura realidad: "Tienes leucemia. Necesitamos hacer pruebas urgentes". Esta noticia detuvo en seco sus sueños y expectativas profesionales, sumergiéndola en un torrente de preocupaciones e incertidumbres.
"En 2018, mientras me preparaba para las oposiciones a la policía, solo me quedaba la prueba que, a priori, parecía más sencilla para una joven de 26 años: las pruebas médicas. Sin embargo, antes de que se publicaran los resultados, recibí una de las peores noticias de mi vida: "Tienes leucemia. Necesitamos hacer pruebas urgentes". Esta noticia detuvo en seco mis sueños y expectativas profesionales, sumergiéndome en un torrente de preocupaciones e incertidumbres.
Con el tiempo, fui adaptándome a mi nueva realidad, agradeciendo los avances médicos que me permitieron llevar una vida semiactiva. Acepté que jamás volvería a ser aquella joven que competía en carreras y cuyo mayor anhelo era aprobar la oposición a la policía. Sin embargo, valoré profundamente poder trabajar, salir con mis amigos, reír, bailar y entrenar... siempre que la medicación lo permitiera.
Finalmente, llegó el día esperado: tras tres años de tratamiento, podría interrumpirlo para comprobar si había ganado la batalla contra la LMC. Lamentablemente, cuatro meses después sufrí una recaída total y tuvimos que empezar de nuevo. En ese momento, con 29 años, resonaron en mi mente las palabras de la hematóloga: "Con esta recaída no puedes buscar un bebé". Así comenzó una nueva lucha, mucho más difícil de afrontar: el deseo de ser madre frente a una enfermedad maratónica.
"AELEMIC abrió ante mí un mundo completamente desconocido. Durante el congreso de la entidad en Valencia, descubrí que era posible ser madre y que existían alternativas por las cuales debía luchar y exigir. Ese momento se convirtió en un verdadero impulso de energía y conocimiento."
Descubrir Aelemic: un espacio de apoyo
Con el tiempo, fui adaptándome a mi nueva realidad, agradeciendo los avances médicos que me permitieron llevar una vida semiactiva. Acepté que jamás volvería a ser aquella joven que competía en carreras y cuyo mayor anhelo era aprobar la oposición a la policía. Sin embargo, valoré profundamente poder trabajar, salir con mis amigos, reír, bailar y entrenar... siempre que la medicación lo permitiera.
Finalmente, llegó el día esperado: tras tres años de tratamiento, podría interrumpirlo para comprobar si había ganado la batalla contra la LMC. Lamentablemente, cuatro meses después sufrí una recaída total y tuvimos que empezar de nuevo. En ese momento, con 29 años, resonaron en mi mente las palabras de la hematóloga: "Con esta recaída no puedes buscar un bebé". Así comenzó una nueva lucha, mucho más difícil de afrontar: el deseo de ser madre frente a una enfermedad maratónica.
Fue entonces cuando descubrí AELEMIC y se abrió ante mí un mundo completamente desconocido. Conocí a mujeres que habían pasado por lo mismo que yo y que habían logrado hacer realidad sus sueños. De repente, ser madre dejó de parecerme una meta inalcanzable. Durante el congreso en Valencia, descubrí que era posible ser madre y que existían alternativas por las cuales debía luchar y exigir. Ese momento se convirtió en un verdadero impulso de energía y conocimiento.
He aprendido a luchar y seguir adelante; nada es imposible y enfrentar esta batalla junto a compañeros de experiencia hace que sea más fácil vencerla.

