de Leucemia Mieloide Crónica
Nutrición
Dudas habituales sobre Nutrición y LMC
Por Raquel Sánchez, Técnico Superior en Dietética especializada en Nutrición y Cáncer
Bienvenidos al apartado de Nutrición de Aelemic, un espacio pensado para ofrecerte orientación, acompañamiento y herramientas prácticas sobre la alimentación durante el tratamiento y la convivencia con la Leucemia Mieloide Crónica (LMC).
Sabemos que una nutrición adecuada es una parte fundamental del cuidado integral. No sólo ayuda a fortalecer el organismo y mejorar la tolerancia a los tratamientos, sino que también contribuye al bienestar general, la energía diaria y la calidad de vida de las personas con LMC.
En Aelemic, abordamos la nutrición desde una mirada personalizada, equilibrada y realista, adaptada a las necesidades específicas de cada paciente y a las diferentes etapas del tratamiento. Nuestro equipo y colaboradores especializados te ofrecen información basada en evidencia científica y recomendaciones prácticas que te ayudarán a:
- Mantener un estado nutricional óptimo durante el tratamiento.
- Prevenir y manejar efectos secundarios que puedan afectar la alimentación.
- Aprender a planificar comidas saludables, seguras y fáciles de preparar.
- Fomentar hábitos sostenibles que apoyen tu bienestar físico y emocional.
Queremos acompañarte en este camino, brindándote recursos claros y útiles para que la alimentación se convierta en una aliada de tu salud y tu recuperación. Porque comer bien también es una forma de cuidarte, y en Aelemic estamos aquí para ayudarte a hacerlo posible.
Preguntas frecuentes
Por Raquel Sánchez
¿Sigo con los mismos hábitos que antes del diagnóstico?
Si bien es cierto la LMC es una enfermedad de origen multifactorial y que todavía desconocemos cómo el estilo de vida puede afectar a su desarrollo, también sabemos que algunas circunstancias pueden aumentar el riesgo de complicaciones con los tratamientos con ITKs. Entonces, tiene sentido decir que mejorar los hábitos que nos han llevado a estas situaciones nos permitirá tener mejor calidad de vida y menos problemas de aquí en adelante.
Veámoslo con un par de ejemplos:
- Tener hipertensión arterial, diabetes mellitus y/o dislipemias (valores alterados de colesterol y triglicéridos) puede aumentar el riesgo de derrame pleural en tratamiento con Dasanitib. Modificar el patrón de alimentación, incorporar la práctica de ejercicio físico y trabajar desde una perspectiva psico-emocional para reducir los niveles de estrés y favorecer el descanso nocturno van a mejorar esas 3 condiciones patológicas. De esta forma, si en algún momento necesitamos recurrir a Dasatinib, podremos hacerlo con más garantías y menos complicaciones
- Las EII (Colitis Ulcerosa, Enfermedad de Crohn) y las úlceras gástricas aumentan el riesgo de diarreas, náuseas y vómitos en tratamiento con Bosutinib. Cuidar la mucosa gastrointestinal y hacer un abordaje integrativo de las EII (enfermedades autoinmunes) mejorará ambas condiciones, de modo que si en algún momento necesitamos tratamiento con Bosutinib podremos hacerlo sin riesgos ni complicaciones
¿Cómo encajo los fármacos con las comidas?
Va a depender del tipo de fármaco (y también de tus hábitos alimentarios). Un esquema sencillo de seguir sería el siguiente (dos casos diferentes):
NILOTINIB
Un comprimido cada 12 horas con el estómago vacío (2 horas antes y 1 hora después).
Opción 1
06:30h → NILOTINIB
09:00h → Desayuno
14:00h → Almuerzo
18:30h → NILOTINIB
20:30h → Cena
Opción 2
08:00h → Desayuno
11:00h → NILOTINIB
14:00h → Almuerzo
20:00h → Cena
23:00h → NILOTINIB
IMATINIB
Un comprimido cada 24 horas, tomar con alimentos para evitar la irritación gastrointestinal y realizar una alimentación que proteja la mucosa del tubo digestivo (suave y sabrosa).
- Optar por verduras cocinadas (asadas, cremas, vapor) en lugar de crudas (ensaladas, gazpachos).
- Minimizar el consumo de alimentos que ralentizan la digestión (comidas muy grasas, fritos) y que irritan la mucosa gastrointestinal (alcohol, tabaco, café, té negro, mate, vinagre, cítricos, picantes).
- Potenciar el consumo de alimentos especialmente buenos para las mucosas: ricos en colágeno (caldo de huesos, cefalópodos, pies de cerdo), almidón resistente (tubérculos asados y refrigerados después), fermentados suaves (yogur, kéfir), mucílagos (semillas de chía remojadas, papaya), pectinas (manzana asada con piel, ciruelas con piel), alimentos ricos en Vitamina A y Zinc (calabaza, zanahoria, hígado de bacalao, semillas de calabaza, ostras) .
Los fármacos me producen muchas náuseas, ¿qué puedo hacer?
Algunos ITKs dañan las mucosas del tracto gastrointestinal, producen una sensación de plenitud temprana y estimulan el centro del vómito. Por esto, al tomarlos, puedes tener la sensación de náuseas a lo largo del día. Estos TIPS pueden ayudarte a manejar este efecto secundario de forma eficaz:
En ayunas:
- Empieza tomando alimentos sólidos en lugar de líquidos
- Toma los líquidos a sorbitos, no en grandes volúmenes de golpe
A lo largo del día:
- En lugar de hacer pocas comidas copiosas, puedes hacer más ingestas de menos cantidad
- Enriquece tus platos para que, con poca cantidad, tengan mucho poder nutricional: añade aceite de oliva virgen extra, aguacate, huevo cocido, levadura nutricional, tahini, frutos secos, fruta, chocolate negro, especias
- Minimiza el consumo de alimentos que irritan la mucosa gastrointestinal (alcohol, tabaco, café, té negro, mate, vinagre, cítricos, picantes)
- Cocina de forma suave, sin fritos ni muchas salsas. Técnicas de cocción como el hervido, plancha suave, vapor o papillote son las más interesantes cuando hay náuseas
Infusiones:
- Las infusiones de jengibre y menta, junto con una ramita de canela de Ceylán, un trozo de piel de limón y de manzana pueden ayudarte a aliviar la sensación nauseabunda
Otras estrategias:
- Busca un lugar tranquilo y relajado para comer, lejos de las presiones familiares
- Cocina con las ventanas abiertas para evitar acumulación de olores
- Lleva ropa cómoda, que no te apriete en la zona abdominal, sobre todo
- Evita tumbarte inmediatamente después de comer. Dar un paseo al aire libre puede ser una muy buena idea
- Aromaterapia: aceite esencial de limón, menta piperita o jengibre puede serte de ayuda. Puedes ponerlo en un difusor o bien poner unas gotitas en un pañuelo de algodón y realizar inhalaciones a lo largo del día. Es fundamental que los aceites aromáticos sean quimiotipados (100% puros y de origen natural)
- Ejercicio: el ejercicio practicado de forma regular está relacionado con una menor incidencia de náuseas y vómitos durante los tratamientos farmacológicos
- Técnicas de relajación: cuando aparezcan las náuseas, procura realizar técnicas que te ayuden a relajar (a veces una sencilla técnica de respiración es suficiente
- Acupuntura: especialmente cuando las náuseas se presentan de forma retardada
Los fármacos me producen muchas diarreas, ¿qué puedo hacer?
Aunque en ocasiones es complicado hacer frente a toxicidades provocadas por los tratamientos, sí que podemos hacer que los efectos secundarios no se agraven a consecuencia de nuestros hábitos. Recuerda también que manejar co-morbilidades previas (como EII) nos permitirá poder completar los tratamientos con más éxito y menos complicaciones. Las diarreas por los ITKs suelen ocurrir por una alteración de la microbiota intestinal y una lesión en las mucosas del tracto gastrointestinal ¿qué podemos hacer?
- La hidratación es imprescindible. Toma agua (puedes añadir zumo de limón), agua de arroz, bebida de arroz, licuado de zanahoria, caldos colados, … a lo largo del día
- Aliñar con sal, limón y AOVE puede ayudar a mejorar la reposición y re-hidratación
- Utiliza técnicas de cocción suaves: hervido, plancha suave, vapor, papillote, horno a baja Tª
- Prueba a hacer pequeñas ingestas a lo largo del día, en lugar de 3 comidas copiosas
- Aumenta la ingesta de alimentos ricos en potasio: patata asada/cocida, plátano maduro
- Reduce la ingesta de alimentos muy grasos (mantequillas, margarinas, manteca de cerdo, mayonesa, nata, repostería) ya que pueden agravar las diarreas
- Evita tomar lácteos (sobre todo con lactosa) ya que pueden agravar las diarreas. Puedes empezar re-introduciendo yogur y queso fresco de cabra o de oveja
- Evita los alimentos irritativos de la mucosa (café, té muy reposado, alcohol, especias picantes, alimentos fritos)
- Evita alimentos que puedan tener azúcares simples o edulcorantes como xilitol o sorbitol (zumos, miel, chocolate, refrescos, productos “light”)
- Prestar atención al tipo de FIBRA:
– Alimentos con fibra insoluble (EVITAR): cereales y derivados integrales, frutas crudas y con piel, verduras de hoja verde, brócoli, semillas, legumbres (a excepción de la lenteja roja), frutos secos
– Alimentos con fibra soluble (TOMAR): manzana o pera asada, membrillo cocido, zanahoria cocida, tubérculos asados y refrigerados en la nevera un día, avena cocida, lenteja roja
– Alimentos con escasa cantidad de fibra (TOMAR): pollo, pavo, arroz cocido, huevos, pescado - Biomasa de plátano verde: te explico cómo hacer este preparado altamente prebiótico que te ayudará a aliviar las diarreas. Necesitarás plátano verde fresco, una fruta de origen latinoamericano que podemos encontrar en muchas fruterías o grandes superficies de alimentación
– Pela 2 plátanos verdes (aproximadamente 200gr)
– Hierve en 500ml de agua durante 15-20 minutos, hasta que estén muy tiernos
– Tritura la pulpa junto con 100-150ml del agua de cocción hasta obtener una crema homogénea (puedes añadir un poco más de agua si te queda muy espeso, la textura debe ser similar a un puré muy fluido)
– Guarda en la nevera (máximo 48 horas)
– Toma 2 cucharadas soperas disueltas en 100ml de agua o caldo 2 veces al día, 1 hora antes de las comidas principales
Los fármacos me producen estreñimiento, ¿qué puedo hacer?
En muchas ocasiones las personas llegan al diagnóstico y tratamiento con una historia de “estreñimiento crónico” Es importante corregir este tipo de situaciones antes de empezar con los ITKs que pueden complicar este síntoma por una alteración de la microbiota intestinal y de la motilidad gastrointestinal. Modificar los hábitos en alimentación y otros es una estrategia fundamental para mejorar el estreñimiento.
- La hidratación es imprescindible. Toma agua, caldos, batidos verdes o infusiones a lo largo del día
- Si no tienes náuseas, puedes empezar el día con un buen vaso de agua templada a la que añadirás alguna de las siguientes opciones (o incluso las tres)
- Una cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Una cucharada de semillas de lino molidas
- El agua resultante de haber dejado en remojo la noche anterior una cucharada de semillas de chía (mucílagos)
Prioriza:
- el consumo de vegetales a lo largo del día (verduras, frutas, setas)
- el consumo de grasas como aceite de oliva, aguacate, semillas o frutos secos
- las legumbres como fuente de proteína (hummus, lentejas, guisantes, …)
- los lácteos fermentados (yogur o kéfir) pueden serte de gran ayuda
- los cereales de grano completo (integrales)
Evita:
- los alimentos astringentes: té negro, membrillo, compota de manzana, cereales refinados (pan blanco, pasta blanca, arroz blanco)
Otros importantes:
- Buenas prácticas para defecar: busca intimidad, procura ir siempre al baño a la misma hora y sentarte un ratito, aunque no tengas ganas. Puedes utilizar una banqueta para elevar las rodillas por encima de las caderas (la forma mucho más ergonómica y natural)
- Aumenta la movilidad, la actividad física y el ejercicio diario. Caminar puede ser un muy buen primer paso
- Puedes realizarte un masaje abdominal antes de dormir. En internet puedes encontrar muchos ejemplos realizados por fisioterapeutas especializados (recomendados por la Asociación Española de Fisioterapia) Con esta técnica se mejora la digestión y la evacuación estimulando la actividad del intestino; favorece la motilidad intestinal (movimientos peristálticos), fortalece la musculatura profunda y estimula la función de los órganos adyacentes como la vesícula biliar y el hígado, cuyas secreciones son imprescindibles para el buen funcionamiento digestivo.
- ¿Son los laxantes una solución? En primer lugar, es imprescindible entender el origen del estreñimiento. Muchas veces nos encontramos con personas que tienen estreñimiento crónico mucho antes de empezar con los tratamientos por hábitos de alimentación y vida inadecuados (sedentarismo, alimentación muy baja en fibra, falta de hidratación) o incluso por la toma de medicamentos por otras patologías (como antidepresivos, analgésicos, antibióticos, …) que causan estreñimiento (muy habitual en personas de edad más avanzada) Por lo que, antes de plantear el uso de laxantes es imprescindible realizar una correcta evaluación de los hábitos y la ingesta alimentaria que tienes.
¿Quién es Raquel Sánchez?

Dietista integrativa especializada en Nutrición y Cáncer
Mi nombre es Raquel Sánchez y soy Técnico Superior en Dietética especializada en Nutrición y Cáncer, con más de 5 años de experiencia acompañando a personas con diferentes tipos de cáncer en diferentes momentos de su vida, con ansia por seguir aprendiendo y formándome de manera continua y con la sensibilidad de haber vivido un proceso oncológico en primera persona.
¿Cómo te puedo ayudar?
Si necesitas un acompañamiento individualizado, puedes encontrarme y contactar conmigo de muchas formas:

