de Leucemia Mieloide Crónica

"Se puede vivir con plenitud, proyectos y esperanza" – Antonio.
Mi nombre es Antonio, soy de Barcelona y en marzo de 1999 fui diagnosticado con Leucemia Mieloide Crónica (LMC). Aquel momento marcó un antes y un después en mi vida, pero también me permitió descubrir una fortaleza que desconocía. Hoy, tras casi 26 años conviviendo con la enfermedad, quiero compartir mi historia y transmitir un mensaje de esperanza a quienes se enfrentan a este diagnóstico.
El inicio de un camino desafiante
Mi primer tratamiento fue con interferón, una terapia común en aquel entonces. Sin embargo, la medicina avanza constantemente y, en mi caso, se planificó la extracción de médula mediante aféresis ante la posibilidad de necesitar un autotrasplante en el futuro. En 2002, el interferón dejó de ser efectivo y fue necesario realizar el trasplante. Fue una etapa difícil, llena de incertidumbre, pero me aferré a la esperanza y a la confianza en los avances científicos.
La revolución de los ITKs: un punto de inflexión
En el año 2000, un nuevo tratamiento revolucionario llegó de Estados Unidos: los inhibidores de tirosina quinasa (ITKs). Este avance cambió el pronóstico de la LMC para muchos pacientes, incluido yo. Comencé con Glivec (imatinib), el primer ITK aprobado, y gracias a él mi enfermedad quedó bajo control, permitiéndome recuperar una calidad de vida que nunca imaginé posible. En 2009, pasé a un nuevo ITK, nilotinib, que utilicé hasta 2021. Después de más de dos décadas de tratamiento y gracias a la evolución favorable de mi enfermedad, los médicos decidieron suspender la medicación. Hoy, llevo casi cuatro años sin tratamiento y en remisión.
"Mi mensaje para todos los pacientes de LMC es este: no pierdas la esperanza. Cada día la ciencia avanza y todos tenemos la capacidad de enfrentar este desafío con valentía y optimismo."
Un mensaje de optimismo
Sé que recibir un diagnóstico de LMC puede ser abrumador, lleno de dudas y temores, pero quiero deciros algo: hoy en día las opciones de tratamiento son extraordinarias. La investigación sigue avanzando y los ITKs han transformado radicalmente el panorama de esta enfermedad. Se puede vivir con plenitud, con proyectos y con esperanza. Es normal sentir incertidumbre, pero no estáis solos. Contar con el apoyo de médicos, familiares, amigos y otros pacientes marca la diferencia. No dudes en buscar información y rodearte de quienes pueden ayudarte en este camino.
La importancia de AELEMIC
En 2016, junto con dos compañeros de batalla, fundamos la Asociación Española de Leucemia Mieloide Crónica (AELEMIC). Nuestro objetivo era claro: brindar información, apoyo emocional y un espacio donde los pacientes pudieran resolver dudas y compartir experiencias. AELEMIC nació para recordarnos que juntos somos más fuertes y que nadie debe afrontar este camino en soledad.
No camines solo, hagamos el camino juntos
Convivir con la LMC me ha enseñado a valorar lo verdaderamente importante: la familia, los amigos y el presente. A lo largo de estos años, he tenido la oportunidad de conocer personas maravillosas que hoy son mi familia elegida. Mi mensaje para todos los pacientes de LMC es este: no pierdas la esperanza. Cada día la ciencia avanza y todos tenemos la capacidad de enfrentar este desafío con valentía y optimismo. Si en algún momento sientes miedo, dudas o simplemente necesitas hablar, recuerda que AELEMIC está aquí para ti. No camines solo, somos una gran familia dispuesta a apoyarnos mutuamente.

