de Leucemia Mieloide Crónica

"Mi historia con la Leucemia Mieloide Crónica: del miedo a la esperanza"
–Elisa.
Me llamo Elisa, tengo 61 años y soy de Murcia. El 30 de abril de 2024 me cambió la vida
"Me hice una analítica de rutina para el internista, una analítica que me realizo dos veces al año, y la anterior no había mostrado nada raro.
Pues bien, a la mañana siguiente de hacerme la analítica, a las 8:30, me llamó la secretaria del internista para decirme que el médico quería verme. Yo no me preocupé, ya que me encontraba bien, solo con un poco de cansancio que achacaba a la astenia primaveral.
Cuando entré en la consulta, así, sin anestesia, me soltó que tenía leucemia. Me quedé en shock. Luego me especificó que era Leucemia Mieloide Crónica y me explicó que tenía tratamiento con pastillas, de manera que se convertía en una enfermedad crónica. Me derivó a hematología y el primer hematólogo que me atendió fue un encanto: me tranquilizó, me explicó en qué consistía la enfermedad, me habló del cromosoma Filadelfia y me aseguró que de eso no iba a morir. Me mandó una aspiración de médula y más análisis."
"He contado con mucho apoyo de mi marido, de los grupos de WhatsApp y Facebook de compañer@s con la misma enfermedad, y también de Aelemic, con sus conferencias y testimonios de pacientes."
"Al mes me atendió otra hematóloga, también encantadora, la doctora Shum, y ya me envió la medicación: Imatinib 400.
Los seis primeros meses lo pasé bastante mal. Aparte de la ansiedad que me provocaba la enfermedad, sufría efectos secundarios: diarrea, náuseas, pérdida de peso (20 kilos), pérdida de apetito, frecuentes contracturas, dolores articulares e incluso una ciática que me dejó tres meses en la cama.
Poco a poco fui asimilando los efectos secundarios y estos fueron disminuyendo, hasta llegar a tener una vida normal.
La medicación, a pesar de todo, fue cumpliendo su función, y al año de tomarla ya estaba indetectable 4.5.
Actualmente llevo un año y unos meses de tratamiento. Me encuentro bastante bien y hago vida normal, aunque a última hora del día estoy más cansada. Desde hace un mes practico aquagym y algo de natación (perdí mucha masa muscular), y en septiembre quiero pedir el alta en el INSS para empezar a trabajar.
También debo decir que he pasado mucho miedo; a pesar de lo que me decían los hematólogos, el pánico no se iba. Sin embargo, ahora estoy más tranquila y lo he normalizado. He contado con mucho apoyo de mi marido, de los grupos de WhatsApp y Facebook de compañer@s con la misma enfermedad, y también de Aelemic, con sus conferencias y testimonios de pacientes. Todo esto ha sido muy importante, porque cuando te diagnostican una enfermedad así te vuelves loco mirando en Google, y lo que aparece allí asusta muchísimo.
Gracias por la tranquilidad que me habéis dado."

